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Lo que un comprador de vivienda puede aprender de los que compran para revender

Antes y después de un proyecto de flipping inmobiliario en Belgrano: el living, ejecutado por Laura Casas

Comprar la casa propia es la operación más cara de una vida y la que más se decide con el corazón. Los que vivimos de comprar, refaccionar y vender aprendimos a hacerlo con la cabeza. Estas son las reglas que cualquiera puede usar para comprar una casa sin equivocarse.

El que compra para vivir y el que compra para revender parecen jugar al mismo juego, pero lo juegan distinto. El primero busca un lugar donde ser feliz; el segundo, un número que cierre. Suena frío, y en parte lo es. Pero después de años comprando, remodelando y vendiendo propiedades, aprendí que esa frialdad le ahorraría al comprador de su casa propia muchos de los errores más caros de su vida. No hace falta dedicarse a esto para usar el método. Alcanza con prestarle atención a cómo decide alguien que no se puede dar el lujo de equivocarse.

Regla 1: No te enamores

La primera regla es la más difícil: no enamorarse. El comprador que busca su hogar entra a una propiedad y empieza a imaginar la mesa de los domingos. El que compra para revender entra y mira las paredes, los caños, la orientación y el precio. No es que uno tenga sentimientos y el otro no; es que el profesional aprendió a no dejar que el entusiasmo le tape la cuenta. Mirar muchas propiedades y descartar rápido, sin culpa, es lo que después permite reconocer la buena cuando aparece. El que se enamora de la primera pierde la perspectiva para juzgar la segunda.

Regla 2: Comprá la peor casa del mejor barrio

La segunda regla es comprar la peor propiedad del mejor barrio, y no la mejor del barrio promedio. Esto va en contra del instinto, porque a todos nos gusta la unidad impecable. Pero la que está impecable ya tiene el precio puesto: estás pagando el trabajo que hizo otro. La ubicación, en cambio, es lo único que no se puede cambiar después. Una propiedad que necesita cariño en una buena zona tiene techo para crecer; una propiedad perfecta en una zona sin demanda ya dio todo lo que tenía para dar. El comprador de vivienda propia que entiende esto compra futuro, no presente.

Regla 3: El precio del cartel no es el precio

La tercera regla es la que más plata salva: el precio del cartel no es el precio. El valor que se publica es un punto de partida, casi siempre inflado, no el valor al que la propiedad efectivamente se vende. Quien compra para revender nunca toma ese número como referencia; mira a cuánto cerraron de verdad las propiedades parecidas de la misma zona, y recién entonces decide cuánto ofertar. Esa brecha entre lo que se pide y lo que se paga existe, varía según el barrio y la cantidad de oferta, y es exactamente el margen que el comprador desinformado regala por no animarse a negociar.

Regla 4: Refaccioná lo que devuelve valor, no lo que solo luce

La cuarta regla aparece después de comprar, cuando llega la tentación de refaccionar. Hay arreglos que devuelven más de lo que cuestan y otros que son puro gasto de gusto personal. El que vive de esto toca lo que mueve el valor y resiste la tentación de lo que solo luce. Para el que compra para quedarse la lección es doble: si algún día va a vender, conviene saber desde el principio qué mejoras se recuperan; y si va a quedarse, al menos que gaste sabiendo qué es inversión y qué es capricho. Hoy, además, con el costo de obra tan alto, cada peso de refacción pide más cuidado que nunca.

Regla 5: Decidí con una cuenta, no con una sensación

Y la última, que ordena todas las anteriores: la decisión se toma con una cuenta, no con una sensación. No hace falta una planilla complicada. Alcanza con responder honestamente tres preguntas: cuánto vale la propiedad terminada en esa zona, cuánto cuesta ponerla a punto y cuánto se puede pagar para que el número cierre. El comprador que hace esa cuenta antes de ofertar entra a la negociación parado en otro lugar. No compra menos casa; compra con menos miedo.

La emoción se disfruta mejor cuando la cuenta está hecha

Comprar la casa propia siempre va a tener algo de emoción, y está bien que así sea. Pero la emoción se disfruta mejor cuando la decisión está bien tomada. Esa es, al final, la enseñanza más valiosa de los que compramos para revender: el método no le saca el alma a la compra, se la cuida.

En resumen: las cinco reglas para comprar una casa sin equivocarse

  1. No te enamores. Mirá muchas propiedades y descartá rápido, sin culpa.
  2. La peor casa del mejor barrio. La ubicación no se cambia; el estado sí.
  3. El precio del cartel no es el precio. Compará cierres reales de la zona antes de ofertar.
  4. Refaccioná lo que devuelve valor. Distinguí inversión de capricho.
  5. Decidí con una cuenta. Cuánto vale terminada, cuánto cuesta ponerla a punto, cuánto podés pagar.

Virgilio Raiden

Experto en flipping inmobiliario | +100 operaciones en Estados Unidos y Argentina | Autor de Compra, Remodela, Vende, Gana | Fundador y Director de Flipping Master

Cada nota de este blog responde una duda real del flipping inmobiliario. Si querés aprender el método completo paso a paso, tenés varias opciones:

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